El secretario general del PSOE de Cantabria, Pedro Casares, ha advertido que la sanidad pública regional está “ante un riesgo evidente de colapso” debido a la “falta de gestión” del Gobierno del PP de María José Sáenz de Buruaga durante estos tres años de legislatura, así como a sus “políticas privatizadoras y de recortes”.
Así lo ha señalado este viernes el líder socialista junto al secretario de Sanidad de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE y portavoz de Sanidad en el Senado, Killian Sánchez, que ha mantenido un encuentro con los responsables de salud del partido a nivel autonómico para analizar la situación en la comunidad tras tres años de Gobierno del PP.
“Estamos ante un riesgo evidente de colapso de la sanidad pública y no por falta de medios”, ha resumido Casares, que ha ensalzado que “nunca antes el Gobierno de España había dedicado tanto dinero a Cantabria”.
A pesar de ello, ha criticado que “el PP es el rey de las privatizaciones y de los recortes”, y ha lamentado que el Gobierno de Buruaga “está más interesado en hacer negocio con la salud de los cántabros que en gestionar la sanidad”, lo que deriva en que las listas de espera superen las 16.000 personas.
En este punto, Casares ha cuestionado “qué ha hecho el PP en esta legislatura”, pues “tres años mediante y con más dinero que nunca, tenemos más lista de espera en Cantabria” que cuando el PSOE dejó el Gobierno regional.
Así, ha lamentado que ésta ha sido una “legislatura perdida” para responder a la que es “una de las grandes preocupaciones que tienen hoy los cántabros”, a pesar del plan de choque del Ejecutivo y dotado con 65 millones de euros.
Casares ha sumado al negativo balance de la legislatura en materia sanitaria la situación de los consultorios rurales durante este verano, con 80 cerrados o sin médico. “Algo que no había pasado nunca en Cantabria”, ha añadido, recordando las críticas de los ‘populares’ cuando el PSOE gestionaba la sanidad, pese a que el máximo de centros sin atención fue de 17.
Ante esta situación, el secretario general del PSOE ha anunciado que el partido iniciará una ronda de reuniones con todos los profesionales sanitarios para elaborar un pacto social y político por la sanidad de Cantabria, enfocado en reforzar el sistema público, reducir las listas de espera, internalizar el transporte sanitario o reforzar los hospitales comarcales.
Y es que Casares ha enfatizado que es hora de “revertir” la gestión del PP y de hacer propuestas e impulsar políticas con las que todos los profesionales “se sientan cómodos en Cantabria”.
Así, los socialistas plantearán el refuerzo del sistema destinando “el dinero público a la salud pública y no a contratos privados” como los 256 millones para el hospital Santa Clotilde, un programa específico para reducir las listas de espera o la internalización del transporte sanitario para acabar con el “caos” actual.
También quieren impulsar el refuerzo del Hospital Valdecilla y de los tres hospitales comarcales de Sierrallana, Laredo y Tres Mares que, ha reivindicado Casares, los socialistas “reforzamos cuando estuvimos en el Gobierno pero que hoy ven deterioros, recortes y falta de profesionales”.
Políticas regresivas de la derecha en Sanidad
Por su parte, Sánchez ha criticado las “políticas regresivas” en materia sanitaria que están sufriendo “los territorios donde gobierna la derecha y la ultraderecha”, pese a que el Gobierno de España “ha destinado más de 3.000 millones más que en la etapa de Rajoy”.
El secretario de Sanidad del PSOE ha explicado que, aunque el Ministerio ha incrementado las plazas MIR -más de un 40% desde el 2018-, hay comunidades que no despliegan sus competencias para formar a profesionales y generar talento. Y, ha dicho, ese es el caso de Cantabria, que en la última convocatoria “dejaba al margen la especialidad de médicos de familia cuando era una de sus reivindicaciones principales”.
“No han sido capaces por una falta de gestión de poder aportar talento a esta tierra”, ha denunciado, al tiempo que ha tildado de “impensable” que las listas de espera hayan aumentado en Cantabria “un 15%” pese a tener mayor presupuesto.
Todo esto, a su juicio, forma parte de la “estrategia del PP por desgastar y asfixiar a la sanidad pública en beneficio de la privada”. “No es de recibo que con más fondos los servicios regionales de salud vivan esta merma asistencial”, ha sentenciado el socialista, que ha concluido haciendo un llamamiento a “la razón, la gestión y a recuperar la senda de la coherencia y del trabajo”.






