El PSOE ha advertido que Cantabria inicia el nuevo curso político “en jaque” por el deterioro de los servicios públicos tras tres años de Gobierno de María José Sáenz de Buruaga marcados por los recortes, con problemas crecientes en sanidad, educación, o dependencia y “sin atisbo de ninguna solución ni propuesta a la altura de las necesidades de la ciudadanía”.
Así lo ha dicho este jueves en rueda de prensa la portavoz de la Comisión Ejecutiva Autonómica, Ainoa Quiñones, que ha comenzado su intervención condenando los ataques homófobos sufridos el pasado fin de semana en Astillero y trasladando un mensaje de solidaridad con Ceuta y la población ceutí tras los actos de confrontación vividos en las concentraciones de ayer.
Para Quiñones, lo ocurrido este miércoles frente a la Delegación del Gobierno es “una vergüenza” y “debe ser censurado por todos aquellos que han salido a las calles”. “Una cosa es apoyar a Ceuta y otra muy distinta quebrar la convivencia y cuestionar el derecho de los demás a expresarse”, ha advertido tras recalcar que “todos los cántabros apoyamos al pueblo ceutí y creemos que hay que buscar soluciones ante la situación que están sufriendo”.
Tras este mensaje, la portavoz ha hecho balance de la situación de la comunidad tras tres años del Gobierno de PP que, en su opinión, ha dejado a Cantabria “en jaque”, con retrocesos en los servicios públicos y falta de inversión regional en vivienda pública, derivada de una “emergencia habitacional que no ha tenido una respuesta suficiente”.
“El PP prometió mejorar Cantabria y hoy los cántabros tienen más motivos para preocuparse por sus servicios públicos”, ha resumido Quiñones.
En el caso de la sanidad, ha dicho que está “en jaque mate” después de que, “un verano más”, numerosos vecinos de los pueblos de Cantabria se hayan quedado sin asistencia médica en sus consultorios y centros de salud.
En este punto, ha criticado que el Gobierno de Buruaga haya inaugurado durante este periodo obras de rehabilitación en centros como José Barros, en Camargo, y Cazoña y La Maruca, en Santander, para que parezca que “hacen algo por la sanidad pública” cuando están financiadas por el Gobierno de España.
Menos docentes y aulas y menos recursos en dependencia
Igualmente, en educación el PSOE ha denunciado que el próximo curso comenzará con 176 profesores y 52 aulas menos, lo que supone “el mayor golpe al sistema educativo de nuestra historia”.
Los socialistas han rechazado que el Ejecutivo justifique estas reducciones únicamente por el descenso demográfico, y han cuestionado por qué si hay menos alumnos se reducen recursos solo de la escuela pública mientras la red concertada permanece “prácticamente intacta”.
Por otro lado, han alertado también del deterioro de las políticas de dependencia, que ha provocado que familias hayan tenido que “afrontar tiempos de espera excesivos y ver cómo no se atendía a sus mayores”.
“Solo se han construido 50 viviendas en tres años”
Quiñones ha valorado asimismo la situación de la vivienda, uno de los problemas que más afectan a los cántabros”. La socialista ha denunciado que, mientras el Ejecutivo autonómico asegura que esta es “la legislatura de la vivienda”, en tres años solo se han construido 50, mientras las familias tienen cada vez más dificultades en el acceso.
Para el PSOE, “la vivienda no puede ser una sucesión de anuncios” y Cantabria necesita aumentar el parque público, reforzar las ayudas al alquiler, proteger a las familias vulnerables, impulsar la mediación ante los desahucios y poner suelo a disposición de vivienda asequible.
Además, ha criticado la estrategia del PP de “abrir la puerta” a grandes tenedores, fondos de inversión e inversores para promover segundas residencias en las zonas rurales, mientras “no son capaces de garantizar una vivienda digna a los cántabros”.
Quiñones ha señalado que el balance de tres años de Gobierno del PP se resume en que “en Cantabria, todo cuesta más, se espera más y se recibe menos”. “Menos capacidad de respuesta de lo público, más externalizaciones y privatizaciones, más problemas sin resolver y una política fiscal que reduce ingresos mientras las necesidades aumentan”.
Frente a este modelo, los socialistas han reivindicado “una Cantabria donde nadie tenga que esperar meses para una operación; donde haya pediatras y profesionales suficientes; donde vivir en un municipio pequeño no signifique tener menos servicios; donde nuestros colegios públicos tengan los recursos que necesitan; donde una persona dependiente reciba la ayuda cuando la necesita; donde nuestros jóvenes puedan emanciparse; y donde una familia no tenga que elegir entre pagar el alquiler o llenar la nevera”.
Por último, Ainoa Quiñones ha afirmado que el PSOE trabajará para que Cantabria “vuelva a estar en manos de sus ciudadanos a partir de mayo de 2027” y para construir una alternativa que “ponga los recursos donde están las necesidades y no donde están los intereses privados”.






