El PSOE de Cantabria ha asegurado que “los datos de la privatización sanitaria son alarmantes”.

Así lo ha expresado la portavoz del PSOE de Cantabria, Ainoa Quiñones, tras conocerse los datos que el Gobierno de Cantabria ha facilitado al Parlamento, entre los que destaca que el 43% de las operaciones quirúrgicas ya se hacen en el hospital privado de Santa Clotilde.

“En los dos últimos años y medio, se han operado de cadera y rodilla 2.464 personas en el hospital de Santa Clotilde y 3.276 personas lo han hecho en los hospitales públicos de la región, lo que evidencia el interés del Gobierno de Cantabria por seguir derivando pacientes a la sanidad privada”, ha señalado.

Para Quiñones, “por mucha excusa y justificación que el consejero de Salud quiera dar, la realidad con datos es aplastante y nos muestra ese incremento de derivaciones de pacientes al hospital privado de Santa Clotilde con solo tres quirófanos”.

En este sentido, la portavoz de los socialistas cántabros ha denunciado que “mientras los recursos dotacionales con los que cuenta el hospital privado de Santa Clotilde no dejan de crecer y no se deja de invertir gracias a ese convenio singular por 256 millones de euros, la prestación sanitaria en los hospitales de Cantabria sigue deteriorándose como evidencian los datos de aumento de listas de espera en el Hospital de Sierrallana”.

“Cantabria no merece una sanidad pública subcontratada, el modelo que está impulsando el Partido Popular destinando más recursos que nunca a hospitales privados como Santa Clotilde, que contratan profesionales que no tenían en plantilla o ponen en marcha nuevos recursos sanitarios mientras aumenta el deterioro progresivo de los hospitales públicos y los centros de salud”, ha señalado.

Finalmente, Ainoa Quiñones ha afirmado que “la salud es un derecho tan importante que no puede ser un negocio ni depender de la cuenta de resultados de empresas privadas”.

Por ello, la portavoz del PSOE cántabro ha reiterado la exigencia de anular el convenio singular con el hospital Santa Clotilde y que todos esos recursos que se destinan a la sanidad privada se dirijan a la pública.

“De lo contrario, lo que está pasando es que el dinero de todos los cántabros y las cántabras acaba en Luxemburgo en vez de en fortalecer y mejorar la red sanitaria pública”, ha concluido.