El PSOE de Polanco ha propuesto un papel activo del Ayuntamiento en el conflicto de Solvay.

Ante la situación creada por el planteamiento del ERE en Solvay, que contempla 77 despidos directos y una enorme afección indirecta hacia otros muchos empleos y sectores económicos de la comarca y en particular de Polanco, la Agrupación Local Socialista va a trasladar, a través de su Grupo Municipal, una serie de propuestas para ser tenidas en consideración por el Ayuntamiento.

Los socialistas polanquinos han recordado que la ciudadanía, a través de sus poderes públicos, ha venido contribuyendo al sostenimiento de Solvay, con múltiples subvenciones públicas, y también a su enriquecimiento, poniendo el patrimonio territorial -suelos y subsuelos- a disposición de la empresa. Paralelamente, sostienen los socialistas “no parecen haber dedicado el necesario esfuerzo inversor para garantizar su competitividad”.

En este contexto, se anuncian diferentes declaraciones institucionales en Ayuntamientos donde la empresa asienta actividad productiva, entre ellos Polanco, por lo que desde el Grupo Municipal Socialista creen necesario “ir más allá y adoptar resoluciones firmes”, para lo cual proponen plantearlas desde una Moción del Pleno de la Corporación.

Entre las exigencias que consideran debe hacer valer el Municipio ante la Empresa señalan “no sólo instar la suspensión inmediata del proceso del ERE”, sino participar en una mesa de diálogo, plantear un plan de recolocación real con compromisos verificables, comprometer el preaviso desde la empresa ante futuras decisiones de impacto y coordinar actuaciones en esta línea con la Administración regional y ayuntamientos afectados.

Para el secretario general de la Agrupación Local Socialista, Rubén García, “es obvio que ninguna gran empresa puede funcionar sin el consentimiento activo de la comunidad en la que opera. Ese consentimiento se le ha otorgado a Solvay durante muchas décadas en Polanco a cambio de empleo estable, inversión local y una relación de respeto mutuo”.

Apostillan desde el PSOE polanquino que “una regulación de plantilla impuesta unilateralmente, sin negociación real ni compensaciones adecuadas, rompe ese contrato social”. Por ello, consideran que “el Ayuntamiento, lejos de pedir favores, ha de reclamar el cumplimiento de una obligación acumulada durante más de un siglo”.

Para los socialistas, la Corporación municipal debe articular ese mensaje con claridad: “Solvay ha sido rentable en Polanco porque Polanco le ha permitido serlo. Esa rentabilidad tiene una deuda con el territorio, y esa deuda se llama responsabilidad compartida en los momentos difíciles”.

Con este planteamiento los socialistas quieren situar al Ayuntamiento de Polanco “no como un mero espectador del conflicto laboral, sino como un actor político central con legitimidad plena para exigir corresponsabilidad a una empresa que ha construido su historia sobre los recursos, la tolerancia y el apoyo de la comunidad de Polanco”.